Hablé de Mondrián, hoy no lo haré. Solo será un paso previo para hablar de todo lo demás, ¿todo lo demás? millones de personas lo están haciendo ahora mismo a través de un tweet, o dos.

Tengo muchos planes en mi cabeza, muchas ideas, muchas formas, muchos nombres, muchas letras, muchos puntos, muchos espacios. Estoy bloqueada, estoy dentro de una empanadilla llena de atún, pimiento y tomate que no me deja respirar.

Voy a cerrar los ojos, y a pensar en todo lo que no me deja sonreír, lo voy a tirar a la basura, y a borrar tod@ lo que no me deja evolucionar.

Nuestra vida es la de los demás, la nuestra es la suya, y todas se unen.  No llevo bien las dictaduras. Borraría todo y me quedaría con la risa, la sonrisa, los sueños, el optimismo, la bondad, el respeto y  la comprensión. Fuera esas dictaduras filosóficas sutiles que sólo nos llevan a la desconfianza y por ende a la superioridad.

http://dillondewaters.com/prominent/test-patterns/

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Somos líneas que suben y bajan, somos el espacio que queda entre esas líneas. Me voy desempanando o desempañando para el autocorrector, así que me tomaré una gaseosa y cuando desaparezcan las burbujas, volveré a ser yo, me subiré al árbol rojo y lo veré todo desde arriba, ¿Quieres subir?

Prometo verlo todo magenta la próxima vez, aunque tengo muchas ganas de lo que tengo ganas… como decía un sabio, al que conocí desde que nací.

Este texto probablemente no te diga nada, pero si escuchas bien, leerás un sutil susurro. Ya lo pensarás mañana. Todo llega en esta vida paralela y en la perpendicular también.

Desde este psychological cinema roof… besos a Tennessee y a Elia.

Comprometidos en nuestro anterior post a abordar esta crónica, hemos aprendido que los anuncios es mejor hacerlos con el producto terminado y definido, de lo contrario corremos el riesgo de producir por compromiso.

En este caso el resultado, lejos de ese compromiso, es de cabezonería aragonesa: de reflexión y de demostrar a nosotros mismos, que cumplimos lo que anunciamos, mal, regular o bien, eso ya lo decides tú.

Cuando David levantó la piedra, que colocó en su honda para acabar con Goliat, debajo había una hormiguita.

El pasado once de enero de dos mil once, invitado por Zaragoza Activa, David de Ugarte, una vez más, levantó la piedra. Lo que aquí leeréis es lo que este humilde himenóptero observó.

Solo 24 horas antes del evento, descargué el libro, lo pasé a mp3 dejando que en voz alta me lo leyera mi dispositivo. Lo primero que eché en falta fue esa sensación de culpabilidad/satisfacción que siento al realizar este proceso sin ánimo de lucro, ni siquiera cesante. En este caso no solo lo podía hacer, sino que en las primeras líneas casi era invitado por el Editor a ello. Como antiguo asiduo oyente de radio he desarrollado la capacidad que permite estar escuchando algo a la vez que acometo otra actividad. El panorama radiofónico actual me ha llevado a su abandono y a transformar en formato audio los textos que me interesan. Tras un periodo de aprendizaje y adaptación he conseguido simultanear ambas acciones leer (oír) a la vez que realizo otra actividad.

En este caso, he necesitado leerlo sobre el papel, detenidamente tras la ponencia, sin multitarea. Mi primera confusión fue el título, pues si el autor deja claro que se trata de un texto referido a los futuros en plural, esta hormiguita esperaba la descripción de un solo futuro, con lo que la desorientación me llevo a entrar en la sala con el interés por una única respuesta.

Iniciada la presentación por Fernando Gimeno, que nos habló de Zaragoza como ciudad que por sus características y su apuesta por la movilidad sostenible, podría ser ejemplo de comunidad de uno de esos futuros, nos avanzó un interesante asunto relacionado con la red wifi y la tarjeta ciudadana. Para mi sorpresa y por primera vez en un evento de estas características, comprobé como el ponente principal tomaba notas y asentía claramente con la cabeza cuando, junto a las alabanzas, escuchaba que no siempre tiene la razón. Mi impresión; David, pequeño, frágil, humilde en persona, fuerte, convincente, analítico y profético en sus textos, y además no siempre tiene la razón, lo sabe y su reconocimiento lo hace grande, incluso cuando su nombre no acompaña al título de la obra en la portada.

Natalia Fernández nos explicó la naturaleza de la Editorial Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y de la Biblioteca de las Indias, destacando el dominio público de sus obras, la interacción con el autor que acompaña a la presentación de su colección en eventos. Y he de señalar la posición que tienen de apertura a la modificación de los textos, bien por personalización para el evento donde se realizan, bien por la constante evolución del pensamiento de los autores, confiriendo a la obra la característica de dinámica y viva en permanente modificación o actualización.

David Ballota, tras hacernos un breve y literario semblante del autor, que podéis encontrar aquí y que no me atrevo a resumir, dio paso a David de Ugarte que ya llevaba la honda en la mano y colocaba la piedra.

El punto de partida: la caída del muro de Berlín, icono de la desintegración del comunismo, y que siempre ha sido para esta hormiguita el acontecimiento histórico más importante que cree haber vivido.

A continuación el análisis del paso por los distintos grados; globalización, redes distribuidas, disipación de la renta, englobado en el

Capitalismo que iba a venir y cómo todo ha mutado por el virus contra el que no ha habido tiempo o intención de diseñar una vacuna y que ha llevado a la descomposición de la promesa, con la conclusión de que Goliat ha atrapado al Estado transformado en polarizador de los nacionalismos, secuestrado su voluntad, subyugando a sus ciudadanos mediante las herramientas pensadas para garantizar sus derechos, destacando el intento incesante de acabar con la neutralidad en la red.

Da pena que ello nos lleve a pensar que el tiempo pasado fue mejor, cualquiera de ellos.

David de Ugarte nos presenta en el libro los futuros que vienen, futuros que aquí no desvelaré, si os interesan, leed el libro, una o varias veces. Entiendo que lo hace desde una posición optimista, profética o visionaria, aunque ese optimismo sea más bien una visión de la última esperanza, a tenor de lo escuchado en su ponencia. David no siempre se equivoca.

Y aquí tienes a esta hormiguita políticamente identificada con Mafalda, que no sabe de anarquismo, que del ciberpunk solo admiraba la estética por ser tecnófilo y que se plantea los futuros que vienen pensando siempre en su niño de 6 y su niña de 2.

El tiempo ha hecho realidad las más oscuras visiones de la ficción de los comics “What if”.

Recuerdo como en la primera parte de El Padrino, Don Vito, dice que se ha negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos y se lamenta, ante su hijo Michael de no haber tenido tiempo para poner en sus manos esos hilos.

A diferencia de Don Corleone, este padre hormiguita ya no quiere para sus hijos esos hilos que Goliat ha atrapado y frente a ello querría saber tocar las cuerdas de la teoría que recibe su nombre, para que sus futuros sean fruto de su talento.

En un futuro cercano, tras este agotador ejercicio de reflexión, veremos con los niños la resilencia de las hormigas en la película “A bugs life” y por la noche mientras duermen nos reiremos con “The Boat That Rocked” trasladándonos a aguas internacionales terminando la velada leyendo un poquito de nuestro ejemplar de la revista Orsai con el vello erizado, ni rapado ni fijado.

Todos los años, la Navidad empezaba en casa el 27 de Noviembre, es decir, el día siguiente al 26N, que es el cumpleaños de mi hermana y que se negaba a que su nacimiento quedara eclipsado por el de un Niño llamado Jesús. El Corte Ingles ponía las luces una semana antes, pero nadie nos acercábamos a verlas hasta el 27,  por “respeto y adoración” a mi hermana (la pequeña de la casa).

El primer día de colegio, siguiente al de la llegada de los Reyes Magos, acababa oficialmente la Navidad.

Ese día fue ayer, y el 26N la fecha del último post de este blog.

Así que acabadas las vacaciones de Navidad, y empezado el año os liaré un poquito desde este sitio raro.

Como todos los primeros lunes de cada mes, en Zaragoza se celebra el Monday Reading Club,

@tmrc_zgz http://themondayreadingclub.com/category/zaragoza/

y al que mi vecino y sin embargo amigo, @calocen me ha estado tentando día sí, día también para que algún lunes asista, ya se sabe, el que la sigue…

Llegué tarde y le pregunté a la recepcionista, “¿por favor el mondairidinCLUB?”. Esperando por respuesta, la pregunta “¿perdón?”,  la respuesta fue, “al final del pasillo suba unas escaleras” ¿ y a la ¿Izq?¿Dcha? pensé, no tiene perdida… Entré en una sala y vi un montón de sillas en círculo y ninguna libre. Ya está, esto no es, esto es una reunión de AA.AA. Decidido a salir de esa sala escruté a la persona que estaba hablando y pensé, sí, es aquí, @ma_martin, escoltado por @CalvoConBarba pronunciaba las palabras “en la red”. Definitivamente no me había equivocado. Era una reunión de AA.AA. (Red dependientes, SM,  Gurus Seo o como a ellos no les guste que les llamen).

Con mis poderes mutantes enseguida localicé a @MariaSerBen (la mujer que me presento a WordPress) que, con su eterna sonrisa, me señalaba una silla libre; @soniaviro, también sonreía, ayer tenía un gran motivo y lo celebraba acudiendo al TMRC. La cosa prometía.

Me senté, supongo que ruborizado como siempre que llego tarde, que es siempre, y empecé a escuchar cosas realmente interesantes que no pienso retuitear aquí porque no sabría transcribirlas ni la mitad de bien que sus autores.

Y es que lo que quería contar hoy es la simple impresión de que, en un ratico, escuchar opiniones, ideas y ocurrencias, para mi fue muy constructivo. Nadie quiso venderme nada, (y no es que esto sea malo), simplemente no me sentí un potencial cliente, aunque ahora que lo pienso si estaba rodeado de profesionales del márquetin, seguro que me compré algo de una forma tan sublime que ni me enteré.

No conozco a todos los que asistieron pero fue un placer estar rodeado de @CalvoConBarba, que tras la exposición debate y con 3 palabras (¿no te quedas?) consiguió que llegara tarde a casa, y al que si esto del TMRC es siempre así, debo felicitar efusivamente; @ma_martin, ese gran hombre con quien entre otros tengo el honor de aparecer en el #calendariosocial; @calocen (My personal Yoda, o mejor mi maestro Qui Gon jinn con todas sus implicaciones…); @MariaSerBen; @soniaviro (enhorabuena otra vez); @AlfonsoRomay, que habló como siempre genial, desde la experiencia de empleo (EX); @javisagan, envidiablemente omnisciente; @jotabenedi, del que a veces creo que lee mi cerebro y lo tuitea, y que ello (entre otras cosas mucho más importantes) lo convierte en un crack; @clarimon, que llegó tarde pero con la elegancia que le caracteriza y sin ruborizarse; mi también vecino Javier, del que desconozco su Twitter pero que fue uno de los ganadores del libro… (tenemos que hablar más en el ascensor)…

Personalicé al fin a @desequilibros, que seguro que odia la palabra desvirtualizar; @PabloJimeno, que me reconoció como “tu eres el que me dijo unos errores de…”, así que también debo ser algo crítico, espero que constructivo; @anapiccola, que no estaba pero que una perturbación en la fuerza de Twitter me hizo pensar que nos seguía. Vi también a algunas personalidades de mi TL a las que desconozco en persona @carmengilda1 @DaniLatorre, @jcmarinjc@AndresCarceller, @marcossicilia, @seozaragoza, @BernardoBorjas, @ablanco32000, @BlancaGaliano, @MoncasideAlvear y seguro que me dejo alguno que aquí podéis apuntaos ;)

Gracias a @Analize y a la Libreria Paris por andar por detras y a @ayanetformacion por su indicación a la visita de Amparo Díaz-Llairó ZGZ el próximo 18/01: “El talento está en la red” inscripción http://ht.ly/3syZN

El beerworknig final fue sin humo, en los dos sentidos de la palabra, lo que agradecí muchísimo. Sé que a estas alturas de la lectura ya estaréis pensando: ¡pero a este tío que le pasa que no hace más que tirar flores y poner a todo el mundo bien…! (cosa de la que no me arrepiento ni una coma)

Ha llegado el momento symmetricalista de desvelaos que he dejado para el final a @rtayar, al que me alegré de encontrar en la sala, ya que, tras una breve pero intensa explicación sobre analytics en ctzgz, hace unas semanas, me dejó prendado y al que siempre seguiré mientras utilice Total Commander (el mejor programa del mundo) y las #mototijeras en sus comentarios (es que, lo de la #motosierra es de otro… del que habrá post próximamente)

Esperare a que Ricardo, sin pedirle permiso, y con pena de no estar aun en LikedIn (es que soy español), me explique el próximo primer lunes de febrero como interpretar lo que habéis estado haciendo con este blog durante enero.

Creo entender que algo así planteabais, ¿no?, Lucas. Os he citado a todos para que entréis, comentéis, critiquéis, destruyáis o construyáis, sobre los post habidos y por haber y en febrero me pego todo el mes sin publicar. analizando, monitorizando para… bueno el “para” vendrá después del como, ¿o sera al revés?

Cambiando ya de tema, ahora me pasaré a mp3 el libro de David Ugarte “Los futuros que vienen”, para escucharlo tranquilamente (perdón por no leerlo) antes de asistir a su conferencia esta tarde en Zaragoza Activa , sobre el que versará mi próximo post … ¿o no?.

Esto es para que mañana o pasado volváis a entrar en el blog, una práctica con riesgos…

Pd1. Podéis ejercer el derecho de rectificación o podéis usar este post como coartada de que estabais en ese evento por si os acusan de un delito… vamos que el que no quiera salir,  que lo diga y se borra .

Pd2.- Al final me perdí cuando, saliendo del edificio de Los Girasoles… , experimente una gran sensación piramidal y de movimiento helio trópico de las salidas, menos mal que ya era de noche.

Desde siempre me ha gustado dibujar, de esto tengo muchos recuerdos, me veo con un lápiz en mi cuarto dibujando o en clase haciendo los deberes de mis compañeros,  dibujando bailarinas, retratos o diseños de ropa en los 80.

A mi hermano mayor lo recuerdo dibujando coches, logotipos y fanzines inmerso en el pop art y a mi otro hermano devanándose los sesos porque no conseguía hacer un trabajo de dibujo que apreciase su profesor. Un día, mi hermano vino con una nota altísima, no recuerdo si era un diez, pero el dibujo era una versión de uno de los cuadros de Mondrián.

Después, las circunstancias y la educación hicieron que no prosperase mi vocación de Bellas Artes que hubiera desembocado seguramente en la restauración, pero soy de las que piensan que todo tiene un porqué y que no existe la casualidad, sino la causalidad, por lo que si mi vida hubiera ido por ese camino no sería la que tengo ahora y eso, eso sí que me dolería.

Así que para mí la vida se parece a un cuadro de Mondrián, caminos que te llevan a algún sitio y luego se desvían a otro, todos rodeados de color según tu estado de ánimo. Últimamente he sacado tiempo de las piedras y he recordado lo que significaba la abstracción. He visto el árbol rojo del mismo Mondrían y he recordado entre pañales, cuánto necesitamos abstraernos de vez en cuando y sacar lo mejor de nosotros mismos, para crear y renacer. Próximamente os describiré mis impresiones sobre este y otros cuadros.

La gala de entrega de los Oscars siempre coincidía con la noche anterior a un examen por lo que, evidentemente, esa noche, el repaso era cinematográfico. En 1986 mientras estudiaba un examen de filosofía de Platón, “Platoon”,  de Oliver Stone, se llevaba 6 Oscars, (yo entendía al locutor en la radio que Platón, la vida del filosofo, se había llevado todas esas estatuillas y pensaba, ya podían haberla estrenado antes y me hubiera ahorrado estudiar todas estas horas, con contar la peli en el examen… ). “Platoon”, qué raro que aquí no la titularan “El pelotón de la muerte”, tardó en proyectarse en España unos meses y en aquella época recuerdo que fuimos los cinco o seis amigos (de perrerías) a verla, Vietnam, tiros, Rambo guay…. Salimos del cine con el alma en un puño, sin habla. Creo que fue la última peli de guerra que vi con ellos, después solo quedamos para ver las de risa… y nos reímos mucho.

Un año más tarde, en 1987, y ya en la Universidad, estaban de moda los yuppies, jóvenes millonarios, profesionales, exitosos y no sé qué más, el caso, es que había que ser eso, Millonario. No sé muy bien cómo pensaba conseguirlo. Por entonces estábamos deslumbrados porque un hombre de 39 años, Mario Conde, al frente de Banesto, se defendía del Banco de Bilbao y de la primera OPA que se hacía en España, venciendo y convenciendo a todos. Suponía un modelo para un determinado sector de la población y en esa vorágine de éxito y lujo pretendido, se proyecta otra película “Wall Street”. Otra vez salimos del cine en silencio. Esta vez no fue con los amigos, fue con mi novia. Algo nos estaba diciendo esa película, que todo aquel triunfo en el que nos queríamos mirar, era solo un espejismo, un asalto de guante blanco, y el tiempo y los tribunales así lo demostraron. Hace poco volví a ver esta película en HD (Alta definición) – esto es algo que tengo que estudiar, por que no entiendo cómo todas estas películas que se rodaron en su día, en LD (Baja definición) así, de repente, se ven como si me hubieran quitado todas las dioptrías…pero este es otro tema…

Han pasado muchos años, pero siempre recuerdo esas dos películas, como algo que marcó lo que no quería para mi vida.

El sábado, la novia con la que fui a ver la primera “Wall Street” y que hoy es mi esposa y madre de mis hijos, y yo fuimos al cine. Ahora podemos ir al cine dos veces al año y elegimos “Wall Street 2″ y por tercera vez, Oliver Stone, me levantó de la butaca con la boca cerrada… Por supuesto no os contaré el argumento.  Podéis ir al cine o podéis verla cuando esté disponible para otras pantallas, pero no os la perdáis. En un ejercicio muy parecido al que hace Coppola en la tercera entrega de la saga del Padrino, Stone, nos da muy mascadito y resumido el momento que nos ha tocado vivir. Es una interpretación mía, pero creo que en un momento de la película, en el que aparece la zona cero, el también director de la primera película de ficción sobre los hechos del 11-S “World Trade Center”, nos está diciendo que lo más grave que ha atentado contra nuestro modelo de sociedad, no ha venido desde fuera, sino que se ha producido desde dentro.

Como en las dos anteriores ocasiones,  las películas han producido en mi interior una serie de reflexiones, en esta última, me quedo con la parte del sentimiento de esperanza que me transmite, más nos vale que sea así, a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros nietos, pero como dice uno de sus protagonistas, lo tenemos muy jodido.

Por cierto, muy buena la interpretación de todos los actores. Magistral, como siempre, la de Michael Douglas, y eso que sabes que su personaje es un ladrón recién salido de la trena, pero cómo seduce el tío. Dos horas y se pasan volando. Cuando aparece Mario Conde en Intereconomía, lo siento, no sé si lo que dice será verdad, ya sé que ha salido de la cárcel, que ha pagado sus pecados, – no creo que haya devuelto lo que robó – y probablemente en lo que diga, tiene más razón que un santo, pero ni lo sé,  ni lo quiero saber,  porque no aguanto ni dos segundos sin cambiar de canal. Me pasaba lo mismo con el Dioni o cuando oigo decir a Oliver Stone que Hugo Chávez (@chavezcandanga) es un incomprendido.

“RECICLAR O MORIR” es el slogan definitivo. Andamos todos piraos con el tema del reciclaje. Un contenedor por cada residuo, un cubo de basura para cada cosa. ¡¡No mezcles el cartón con el cristal!. Este nuevo mantra postmoderno en las conciencias judeo-cristianas, es decir el 95% de nuestros lectores, está haciendo mucho daño. Porque el día que no te sale de…del alma reciclar, vagas con tu mente llena de pensamientos mortificantes.

De pronto, mires donde mires, te vienen las imágenes de esos peces ahogados por las anillas de plástico que unen las latas de refresco. Estás con tu hijo y percibes el futuro odio que sentirá por ti cuando coges las revistas de los últimos 6 meses y las mezclas con los restos de comida en una bolsa de plástico negra. Así crees que tu pecado, tu acto antinatura, no será revelado. Te cruzas con un perro, su lánguida mirada te dice: “yo no lo haría”.

Esto del reciclaje es una locura. Agota mi existencia, por no hablar del espacio de mi cocina y el tiempo que me lleva ir a la zona “recicladora”. La última vez que me sentí super verde y pro-reciclaje emití más CO2 a la atmósfera conduciendo mi coche buscando el puñetero punto verde, que el supuesto aporte “naturístico” por tirar una impresora al contenedor correcto. Del coste de mi tiempo, ruedas, y nervios mejor no hago balance.

Como saben, soy de pueblo, y asocio todo lo relacionado con el reciclaje doméstico a la ciudad. Al principio fui absorbida, como una urbanita más, por estas ideas verdes. Convencida de las muchas virtudes de mis sacrificios, realizaba todo el ritual de selección, almacenaje y vertido, tal y como me decían los folletos que aparecían en mi buzón. Hasta el día que dije ¡¡eh!! si tu eres de pueblo, si esto del reciclaje es más viejo que la pana. Muestra de ello: un paseo por una zona de huertas. Es el canto al reciclaje más genuino que nunca he conocido. Ejemplos que quizá ustedes hayan visto: cercar un huerto con somiers de cama, puertas de madera de pintura desconchada, alambres de tercer uso, chapas oxidadas de bidones, cabeceros, etc, etc.

De aquí derivan los creativos-rural-recycling. Por ejemplo, un somier de cama cogido en uno de sus laterales a un poste de madera o tabla del mismo material, se convierte en una puerta. Las he visto de dos en dos cogidas por el lado opuesto al que se tocan, formando así dos puertas batientes. ¡Olé¡ La mezcla de materiales también logra efectos sorprendentes: alambre y cuerda, puertas y cabeceros de cama.

Por hoy quiero dejar este asunto. Tengo material para próximas entregas. Así que en otro momento les vuelvo a machacar con el tema. Salud y reciclaje, compañeros

Dedicado a un jornada rural con Laura R.

Estimado lector, si eres de los que nos siguen y nunca has hecho un comentario a nuestros artículos, o no tienes la intención de hacerlo jamás, este post no va dirigido a tí. Deja de leer.

Ah! ¿Qué eres de los que no sabes si algún día nos comentarás algo, porque de momento todo lo que lees te gusta, o no, pero no se te ocurre nunca nada que decirnos? En ese caso puedes seguir leyendo, lo que pasa es que, no te va a servir de mucho lo que hoy vamos a contar, hasta que des el paso.  Este post podría ser un buen intento, aunque solo fuera por probar…ÁNIMO!!

Contamos con que todos aquellos que nunca teníais la intención de comentar nada, y menos ahora que os habéis sentido señalados, seguiréis leyendo, claro que sí, nosotros también lo haríamos, al fin y al cabo somos humanos y en lo prohibido muchas veces hallamos un camino…

Precisamente del carácter humano de vuestros comentarios vamos a tratar. No, no de su contenido, sino de su forma. Si nos sigues desde nuestro nacimiento habrás podido comprobar que cada día, el pretendido estado conceptual de nuestro espacio, se va enriqueciendo con pequeños matices que lo completan.

Hoy os vamos a traer un truco para que cuando hagáis un comentario en un blog, sea en este, o en cualquier otro, aparezca junto a vuestro nombre la imagen que todos conocéis como avatar. El único requisito es que uséis siempre la misma dirección de correo, la imagen se asocia a esa dirección.

Es muy sencillo, en realidad no se llama avatar sino Gravatar.

Seguid estos pasos:

1.- Entráis en http://en.gravatar.com/

2.- Sí, está en inglés, pero no importa, el video es muy explicativo.

3.- Hacéis click donde pone Get your Gravatar today >>

4.- Sólo tenéis que rellenar la cuenta de correo electrónico a la que deseéis asociar la imagen.

Os informarán de que ya os han enviado al correo un mensaje.

5.- En ese correo, recibiréis un link donde os pedirán que asociéis un nombre de usuario a la cuenta de correo, si tenéis suerte no estará ya utilizado, en caso contrario no tiene mayor importancia, usad la imaginación porque este nombre no es el que aparecerá en el blog, es sólo para la cuenta de Gravatar. También una contraseña (no tiene que ser la del correo, es una contraseña para vuestra cuenta en Gravatar, y recordad: conservad en lugar seguro nombre y contraseña por si un día queréis cambiar vuestro logo o imagen).

6.- Os aparecerá una pantalla donde sale la odiosa imagen de la G blanquiazul que os ha estado acompañando todos estos comentarios… hasta hoy ;) Pulsáis sobre Add one clicking here!

7.- Nueva pantalla, en esta os propone subir una imagen, tomaos una foto desde la webcam, utilizar una de internet… seguro que ya tenéis en vuestro disco duro un archivo  que queréis usar, pues hala,  My computer´s hard drive…

8.- Seleccionáis y Next… ajustáis a gusto y Finish!

9.- Ahora sale una pantalla muy americana ella, donde os propone que califiquéis moralmente vuestra imagen…. En fin, elegir la G y no le deis más vueltas…

10.- Ya está, solo acordaos de dar a log out si vais a usar el mismo pc para varias cuentas de correo, y ya tenemos todos imagen en los comentarios de este blog, y de todos los que usen el sistema Gravatar (que son muchos).

Parece mentira que lo que nos ha costado dos horas redactarlo, lo hayáis conseguido hacer en cinco minuticos y, lo que es más, ahora que junto a vuestro nombre veis la imagen que os gusta que os defina, estáis más satisfechos que James Cameron después de rodar su peli Avatar.

Desde luego, si nosotros vamos viendo vuestros gravatares junto a vuestros comentarios estaremos tan contentos como si hubiésemos tenido 2.000 millones de dólares en recaudación. Bueno, casi tan contentos.

Domingo pasado, me levanto y me dirijo a la cocina, comienzo a preparar el café e instintivamente enciendo la TV. A mis oídos llega la voz antes que la imagen de ese actor que disfrazado de cocinero nos narra las virtudes de un cuchillo que corta solo de mirarlo. Que este canal sea el primero que aparece es lógico dado que cuando haces zapping y llegas a él, decides apagar la tele.

No hay problema, agarro el mando y apreto la tecla de cambiar el programa. No funciona, estará el mando al revés.  No funciona, es el mando de la tv y no el del decodificador, no funciona. Apunto bien y nada. Al cocinero ya se le ha sumado una señora del público que después de despiezar una zanahoria procede a cortar una suela de zapato. Apago la tele del on/off por no desenchufarla, y pienso, evidentemente, las pilas. Abro la tapa del mando y observo que están las dos, una la del conejito y otra marca Tùzǐ , y mira que siempre las pongo de la misma marca, en fin…

Suerte que tengo un cajón lleno de pilas y sólo hay que cambiarlas. Pero, oh sorpresa, en el cajón no queda ninguna. Imaginación al poder, una del reloj de la cocina y otra de…. vaya el reloj lleva parado una semana. A por el salón, el mando del video, vacío. Natural se sulfataron hace dos años y no sé ni por qué guardamos mando y aparato. Mandos de la wii, nada. Uff, mando de la cadena de sonido, está seguro, ayer funcionaba… pero las pilas son modelo “de las pequeñas”. La báscula las usa de botón… ¡¿Pero es qué no hay ninguna pila que funcione en esta casa?! Pues no, ni un pulso electromagnético hubiese sido más eficaz para empezar el domingo con alegría.

Después de hacer un análisis en internet de todos los cargadores de pilas y los distintos modelos de acumuladores me he decidido por uno, he adquirido las recargables, he comprado en supermercado las del conejo, las de la marca blanca, he llenado el cajón, he repuesto todos los mandos (el del video, no) y así por lo menos si un día vuelve a producirse este episodio, solo tardaré el tiempo que lleva recargar las pilas en volver a tener el poder en mi mando.

Por cierto, el hecho de que este blog haya estado parado unos días se debe a que el ratón con el que lo escribimos es inalámbrico y funciona con pilas, espero que las hayamos recargado lo suficiente como para teneos otra temporadita entretenidos, y si veis que nos retrasamos ya sabéis mandádnos una cajita de las grandes o nos echáis un ratón con cable. Al cuello no, please;)

Mi pasado fin de semana se puede dividir en tres actividades principales:

1. Dormir.

2. Quedar con amigos. A la antigua usanza, vamos en persona.

3. Comenzar y terminar de leer uno de los best-sellers  estrella de los

últimos años.

De los tres me he decido hablarles del tercer punto. Supongo que desilusiono a más de uno al decantarme por esta opción. “Demasiado convencional realizar una critica literaria”, no les quito razón. En todo caso, ya saben que en este blog tenemos muy en cuenta sus sugerencias. Por lo que si creen que este tema no les va a interesar, y prefieren que trate el punto 1 o 2, dejen de leer. Y en el campo “comentarios”, al final de este texto, anoten su opción.

Para los que decidan continuar, decirles que el punto tres me ha llevado una importante inversión de tiempo. Dejando relegadas tareas importantes para mi vida durante la semana. Como es exterminación de mi vello corporal, higiene doméstica u orden en mi ropero. Lo doy por bien empleado, ya que ahora pertenezco a esa enorme muchedumbre de razas y pueblos que ha leído la primera novela de la trilogía Millenium, “Los hombres que no amaban a las mujeres” de Stieg Larsson . Si, soy de “ellos”.

Bien es cierto, que no me ha transformado, ni me ha ofrecido una visión diferente del mundo. Vuelvo a decir: he leído un superventas literario. En esta frase ya se recogen bastantes conceptos. Por otra parte, de este libro se ha escrito mucho, pero mucho. Así que añadir algo nuevo me va a resultar  complicado. Les invito a buscar en la red donde abunda información, opinión, critica y análisis variado sobre esta obra.

Yo quiero mencionar un aspecto que creo, nadie ha desarrollado. Los topónimos y nombres propios  utilizados a lo largo del libro (y es muy largo, son 600 pags).  Accesibles tan sólo para aquellos ávidos lectores del catalogo de Ikea, ya que el autor de la obra e Ikea son suecos. Si usted, no ha leído esta novela, pero puede decir sin atragantarse, dos o tres nombres de algunas de las líneas de mobiliario de esta firma, esta preparado fonéticamente para abordarla. Yo, soy incapaz, y así me ha ido. Hasta la pagina 200 me liaba con los nombres. Y “creo” que en las 400 siguientes me he enterado de quien era quien.

Puedo decir, que a diferencia del catalogo de Ikea, este libro me ha enganchado mucho más. Y eso, que Ikea se lo curra con fotos donde vemos familias sonrientes y felices, cuidada iluminación, y sobre todo orden. Gran obsesión de esta empresa. En cambio Stieg Larsson va contra corriente. Nos ofrece ambientes fríos, gélidos en muchas ocasiones, escenarios minimalistas rayando lo monacal, e inexistencia de novedades textiles. Personajes sin sonrisa externa, y con grandes tormentas internas. Desgarradoras historias familiares ocultas entre ese orden tan sueco.

Decididamente he pasado un buen fin de semana. Se hagan con un ejemplar, y antes de invertir una hora, que luego serán tres, ante la televisión abran el libro. Les va a ofrecer mejor entretenimiento.

“Hola, me llamo Martin. Me gusta leer, las mujeres guapas y llevo desde pequeño sin parar de ver la televisión”.

Si lo primero que les ha venido a la mente es la réplica “Te queremos Martin”, posiblemente sean tan adictos a la Tv como yo.

Martin Tupper es el protagonista de una de las mejores comedias de humor adulto que se han realizado nunca: ‘Dream On” (‘Sigue soñando’ en español). Emitida por la HBO entre el 90 y el 96. (Del siglo pasado). Quizá no sea la más graciosa, pero fue la primera MUY divertida y que claramente no tenía vocación familiar.

Entre otros productores tuvo al gran  John Landis y el trío Bright/Kauffman/Crane que cuando terminó esta serie comenzaron con el proyecto de otra comedia: ‘Friends’.

Uno de los elementos característicos de ‘Dream On’ era la inserción de clips de series y programas de Tv antiguos, relacionados con el gag que se desarrollaba. El equivalente de “Bang!” de los tebeos. Si quieren una imagen mental, piensen en una escena en blanco y negro de un tren en un tunel, o de un lanzamiento de un misil, mientras protagonizaban una escena de cama. Si, las había. Recuerden que era una serie adulta en un canal de pago.

Como estas inserciones audiovisuales han sido una constante en mi vida, la elección del seudónimo era clara. Y en definitiva, no me puedo quejar, tener un ‘alter ego’ mediocre y divertido no es lo peor. Solo de pensar que podía ser Webster me entran sudores fríos.

Lamentablemente, esta serie solo está editada parcialmente en DVD y yo al menos no la he encontrado en la red, de todas formas, aquí dejo un pequeño clip . ¿Reconocen a la chica?

Nos vemos.

PD: En las cenas de Acción de Gracias de los Tupper, el alma de las fiestas es mi prima, la de Tuppersex, del primo Earl solo nos acordamos cuando nos hacen falta envases para las sobras.